Ir al contenido principal

México ocupa el primer lugar en embarazo adolescente a nivel mundial


De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 16 millones de mujeres entre 15 y 19 años, y aproximadamente 1 millón de niñas menores de 15, dan a luz cada año. En este escenario, México tiene el primer lugar a nivel mundial entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)

Cada minuto una adolescente mexicana se convierte en madre, lo cual significa que al año prácticamente hay en el país medio millón de embarazos en jóvenes menores de 19 años, incluso de niñas de sólo 10 años. A diario se atienden, en promedio, mil 252 partos de mujeres de este grupo de la población. Asimismo, tres millones de adolescentes entre 15 y 19 años se practican abortos inseguros o clandestinos en el mundo para interrumpir un embarazo no deseado, acción que pone en riesgo su salud, dijo en entrevista Claudia Díaz Olavarrieta, investigadora de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Aseveró que en nuestro país, en los últimos 15 años, la fecundidad y la proporción de nacimientos entre adolescentes se han mantenido en niveles altos y prácticamente sin cambios.

Más de la mitad de estos embarazos no son planeados y se reportan 77 nacimientos por cada mil jóvenes entre 15 y 19 años de edad. Los embarazos conocidos como muy tempranos, es decir, en el grupo de edad de 10 a 14 años también van en aumento, con casi 27 por ciento de todos los nacimientos.

La experta, quien labora en el Programa de Prevención del Embarazo Adolescente a cargo de Rosalinda Guevara de la FM, mencionó que en 2009, la necesidad insatisfecha de anticonceptivos entre mujeres adolescentes fue del 24.8 por ciento. “Es el grupo más alto del país, aún por encima de las mujeres hablantes de lengua indígena, cuya cifra es de 21.7 por ciento”.

Programas


En la actualidad existen servicios de salud que buscan cubrir las necesidades de los adolescentes, pero es importante reconocer que los jóvenes no acuden a ellos por métodos anticonceptivos. No obstante, las jóvenes que sí acuden al sector salud a solicitar dichos métodos reciben orientación deficiente. Es decir, pasaban menos tiempo con ellas, les daban menos opciones y no discutían sus intenciones reproductivas comparadas con las usuarias de 20 a 44 años.

Estos resultados apoyan la necesidad de diseñar políticas que permitan a las jóvenes obtener mayor información y uso correcto de los métodos anticonceptivos, informar a los prestadores de servicios de salud sobre el derecho que tienen las jóvenes a ser informadas, y recibir atención al igual que los demás grupos poblacionales.

De hecho, es necesario proporcionar mayor información sobre la baja efectividad de los métodos tradicionales, ya que no existe diferencia entre usar un método tradicional y no usar ninguno.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lanzó la campaña “Es tu vida, es tu futuro, hazlo seguro”, cuyo principal objetivo es reducir las tasas de embarazos de niñas y adolescentes, que representan un grave problema de salud pública, entre otros motivos, porque las mamás y los bebés corren mayor riesgo de mortalidad.

El estudio

Resultados de una encuesta llevada a cabo por el Programa de Prevención de Embarazo Adolescente, entre estudiantes de Medicina de primer año de la División de Investigación, arrojó que el 88 por ciento de los estudiantes utilizaron condón en su primera relación sexual.

“Si bien es un método para prevenir una infección de transmisión sexual, no es el más efectivo para prevenir un embarazo. En cuanto a métodos tradicionales, el dos por ciento habían practicado coito interrumpido y cinco por ciento no había utilizado algún método”.

Es vital incrementar la promoción de uso de métodos irreversibles de larga duración y brindar mejor información debido a la complejidad y precisión que representa su uso.

Además, existe desconocimiento sobre el mecanismo de acción de la anticoncepción de emergencia (la píldora del día siguiente) considerado un método con propiedades abortivas.

La baja prevalencia de métodos anticonceptivos entre adolescentes, aunado al aumento de la proporción de población de 12 a 19 años a nivel nacional que ha iniciado su vida sexual, pasó de 15 por ciento en 2006 a 23 por ciento en 2012, según cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut).

Consecuencias físicas

El embarazo adolescente pone en riesgo la salud de la madre y del recién nacido. Cuanto más joven sea la madre, mayor el riesgo para el bebé. A nivel global, las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte entre adolescentes de 15 a 19 años.

De igual manera, los recién nacidos de madres adolescentes tienen una mayor probabilidad de registrar peso bajo al nacer, con el consiguiente riesgo de presentar efectos en la salud a largo plazo.

Prevenir

La educación es el mejor anticonceptivo y este tema debe abordarse a edad temprana, donde se incluyan programas sólidos basados en evidencia sobre educación sexual en las primarias y secundarias.

Debe ampliarse la cobertura de métodos anticonceptivos modernos. Que los adolescentes conozcan sus mecanismos de acción y efectividad, y los utilicen de manera sistemática y consciente.

Finalmente, Díaz Olavarrieta refirió que debe desmitificarse la interrupción legal del embarazo entre adolescentes. Sólo siete por ciento de los adolescentes que se convierten en madres o padres cuentan con una fuente de ingreso económica, y el resto no tiene ni cómo mantener a su familia.

Encima, 80 por ciento tienen que abandonar sus estudios escolares por esta causa. A escala mundial, 16 millones de jóvenes anualmente cursan con un embarazo a temprana edad, y en México 23 de cada 100 adolescentes ya iniciaron su vida sexual activa.

Fuentes:
  1. https://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/09/25/983386 
  2. http://www.unamglobal.unam.mx/?p=41566

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Embarazo Precoz

¿Qué es? El embarazo precoz, también denominado embarazo adolescente, es aquel que se produce cuando una mujer se encuentra en su etapa de pubertad (entre los 10 y los 19 años, según la Organización Mundial de la Salud). Este término también se utiliza para denominar aquellos embarazos de mujeres que no han alcanzado la mayoría de edad legal en el país en el que residen.  Al producirse el embarazo durante la etapa de adolescencia, la niña es fértil, pero se encuentra experimentando los cambios hormonales naturales de esta etapa, es decir, aún no está desarrollada, lo que puede traer graves consecuencias tanto para el niño como para la madre.  Aunque el embarazo precoz estaba considerado como un problema típico de países del tercer mundo, cada vez es más habitual encontrar casos entre adolescentes de países desarrollados. La mayor parte de estos embarazos no son deseados, sino que son las consecuencias de violaciones o de la falta de conocimiento real sobre el t...

Causas y Riesgos.

Según la ONG Save the Children, cada año nacen 13 millones de niños y niñas de mujeres menores de 20 años: un 90 % (11,7 millones) en los países en vías de desarrollo y un 10 % en los países desarrollados (1,3 millones). Ambas realidades son duras pese a las diferencias propias de cada contexto, pero en el África subsahariana —en Níger y el Congo, entre otros países del continente— hay un 40 % de posibilidades de un embarazo adolescente. En Níger, por ejemplo, el 53 % de las embarazadas ya estaban casadas antes de los 18 años; algo muy similar ocurre en el subcontinente indio, donde el matrimonio temprano en zonas rurales es la principal causa. Por el contrario, el Asia oriental no sufre el mismo problema: Corea del Sur, Singapur o Japón tienen tasas de 1 a 3 embarazados por cada 1.000 mujeres. Como ves, las causas varían entre África, Asia, Latinoamérica y Europa, por ejemplo, y tienen una relación directa con el contexto y la tradición de cada región; aun así, vamos a int...